Crea un plan que defina tu objetivo, los recursos con los que cuentas y la forma de implementarlo. Si te has propuesto emprender algo nuevo, un plan por escrito te ayudará a visualizar la meta, como alcanzable.

Pero… ¿por dónde empezar?

crea un plan si vas a emprender

Claro que no siempre lo planteamos de este modo. Algunas veces nos gana el cansancio y, sin plan alguno, pretendemos dejar todo lo viejo y salir en busca de la “esmeralda perdida”.

Por lo general, eso puede despertar energías dormidas, haciendo surgir una fuerza y una pasión que no conocíamos. Y sentimos que vamos por buen rumbo.

Pero, tarde o temprano, la energía mal canalizada se va apagando y nos encontramos detenidos en medio de la nada y sin nuestro recurso vital.

Es por eso que todo cambio, en cualquiera de las áreas de nuestra vida, debe ser correctamente analizado y puntualizados los pasos por venir.

Entonces, ¡crea un plan! con la estrategia a seguir.

Nos parece muy lógico que las grandes empresas cuenten con manuales de procedimiento. Pero son muy pocos los que se detienen a crear un plan de vida.

Puede que busques un nuevo empleo, cambiar de vivienda, emprender un negocio, realizar un viaje, iniciar una convivencia o decidir una inversión.

No importa cuál sea tu cambio o tu nuevo comienzo. Todos ellos tienen un común denominador: Necesitan de un plan, de una estrategia.

crea un plan

Crea un plan para emprender, en 5 sencillos pasos

Un plan es una intención convertida en un proyecto. Es un modelo que se elabora antes de realizar una acción, con el objetivo de visualizarla y darle un cauce.

Crea un plan que te sirva de guía para emprender lo que te propongas, de manera sencilla.

crea un plan por escrito

1 – Descubre tus talentos

¿Qué es aquello que disfrutas haciendo como si fuera un juego?  Ahí están tus talentos. Y unidos al conocimiento que has acumulado, te darán las habilidades necesarias para emprender lo que te propongas.

Los recursos con que cuentas son el punto de partida para cualquier empresa y tus talentos naturales son tu mejor herramienta.

2 – Define tu meta

Esto parece obvio pero no siempre se realiza con responsabilidad. Si no está claro el punto de enfoque, por más que tengamos tensado el arco, la flecha se disparará sin rumbo conocido.

Lo primero a descubrir es a dónde queremos llegar, cuál es la meta, el objetivo a alcanzar. Y debe partir de una perfecta sincronización entre el sentir, el pensar, el decir y el hacer.

Una meta debe plantearse de forma clara, coherente, consistente, concreta, realista y estimulante para los sentidos. Y, por supuesto ¡alcanzable!

Un objetivo impreciso, conduce a un resultado incierto. No es lo mismo decir “deseo ganar más dinero este año” que expresar “este año me he propuesto duplicar la facturación y cuento con este plan para ello”.

3 – Economiza tus recursos

Ya sabes lo que vales. Ahora debes encontrar cómo darle valor a tus valores. Parece un trabalenguas ¿verdad? ¡Vuelve a leerlo!  

Cómo dar valor, a mis valores.

Tu activo más importante, junto con tu tiempo, es tu energía vital. Si la vas regando sobre el cemento, por mejores semillas que eches, nada florecerá.

Debes encontrar el punto de equilibrio entre el dar y el recibir. Tu tiempo y energía deben recibir una compensación económica acorde, para que tu pasión no se apague.

Planifica tu tiempo con inteligencia y aprende a delegar cuando algo no te resulte sencillo de hacer. Es una buena manera de optimizar tus recursos.

Crea un plan que tenga en cuenta tus más preciados recursos.

4 – Céntrate en lo importante

¿Qué es lo importante? Importante es aquello que te conduce a la meta.

Cualquier cosa que sea una distracción improductiva, te aparta del objetivo. Y no estoy hablando del tiempo de ocio, relajación, socialización, que son tan necesarios. Me refiero a ese tiempo que se nos va, haciendo nada.

Busca mantener un perfecto equilibrio entre rigurosidad y flexibilidad. Esto te permitirá tener un ojo puesto siempre al frente y otro observando las curvas del camino.

5 – Ponte en acción

Una vez que compras el pasaje de avión, no te quedas en el aeropuerto mirando cómo parte sin ti.

Un camino, por más largo que haya sido planeado, comienza siempre con un primer paso. ¡Y hay que darlo! Todo plan es perfectible, pero solo a medida que es implementado. Nunca te darás cuenta si funciona, si no lo inicias.

Qué es emprender

Emprender es iniciar un camino. Sin acción no hay empresa.

Aunque el camino que te propongas emprender sea el de salir de la casa de tus padres, hasta que no abras la puerta y des el primer paso, no sabrás si eres capaz de hacerlo.

Este puede ser tu primer emprendimiento. ¡Y debes contar con un plan!

Si eres de los que han ido dando tumbos por la vida y aún no sabe porqué, comienza por poner orden en tu mente. ¡Primero, invierte en ti!

Cualquiera sea tu edad, si te propones salir de donde te encuentras y buscar nuevas maneras de sentirte útil ¡capacítate!

Hay personas generosas que brindan su tiempo para ayudar con su experiencia, gratuitamente. Las puedes encontrar por internet. No debes pagar nada. Solo debes tener ganas de mejorar tu vida.

Pero si lo que buscas es un mentor que te pueda llevar de la mano, paso a paso, en este Seminario Virtual encontrarás a muchos expertos en el camino de la transformación que te acompañarán a descubrir lo mejor de ti.

Y si tienes la suerte de ver este mensaje antes del 4 de octubre de 2021, podrás ACCEDER GRATIS para crear tu propio Mapa de Autodescubrimiento.

Con la ayuda de esta gran herramienta llamada ENEAGRAMA, lograrás ordenar tus emociones, crear hábitos saludables que te permitan tomar decisiones inteligentes, sentirte motivado y ser productivo. 

Crea el plan del buen emprendedor

Es importante que te entrenes en el buen uso de tu tiempo. Busca mantener en equilibrio la salud del cuerpo, de la mente y del espíritu, sin olvidar las buenas relaciones sociales.

La meditación, Tai Chi, Yoga, Chi Kung, son todas prácticas que te pueden ayudar a alcanzar el estado de equilibrio y bienestar. Yo las practico y me mantienen en buen estado físico y mental.

Pero, además, camino con amigos y hago una gimnasia muy loca que me aporta mucha buena energía. Y una vez por semana juego ping-pong, lo que agrega la cuota lúdica que me ayuda a mantener la alegría.

Claro que hay que ponerle un poco de voluntad y disciplina al día a día, pero el resultado final es sentirse bien y manejar mejor los tiempos.

Un emprendedor debe conocer y aceptar sus defectos, debilidades o aspectos negativos de su personalidad y ¡creer que los puede cambiar!  La finalidad de ese cambio es la búsqueda del bienestar general, para poder alcanzar el éxito en todo lo que se emprenda.

Cuando los cimientos de esta Casa se empezaron a vislumbrar en mi mente, seguí los consejos de un amigo, experto en marketing: ¡Hice mi análisis FODA! Pero si no lo tienes muy claro, busca un profesional que te lo explique o te ayude.

Sí, escribí en una planilla, cuáles eran mis Fortalezas y mis Debilidades y cuáles serían las Oportunidades de crecimiento, y cuáles las Amenazas que podrían derribar esta Casa.

Análisis FODA

Aquí lo tienes más claro. Te recomiendo que lo hagas ante cada cambio de ruta que decidas emprender. Hasta cuando planifiques tus vacaciones o una mudanza. Llenar las cuatro casillas con lo que vaya surgiendo, te ayudará a distribuir mejor tus recursos. 

Y, hablando de esta Casa… seguiré pintando sus paredes y arreglando el jardín con los pensamientos que vayan surgiendo en mi día a día. Y siempre eres tú quien me inspira.

Te invito a que la sigas recorriendo. Estoy segura que en alguna de sus habitaciones encontrarás eso que estás buscando.

A mí ya sabes dónde encontrarme. Y también que me encanta leer tus comentarios. Pero si estoy en mi faz creativa y me demoro en responder, por favor, igual vuelve a visitarme más tarde.

Analiza, investiga, estudia, utiliza de manera creativa tu tiempo. ¿Ya pasaste por La Universidad en Casa?

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