El ocio es un arte, y estimula la creatividad. Disfrutar de los tiempos de ocio puede resultar muy productivo. ¿Qué piensas sobre el ocio? ¿Lo ves como un tiempo perdido o lo usas para el disfrute y el crecimiento personal?

El ocio es un arte con distintas expresiones

tiempo de ocio

Cuando era niña y me sentía “aburrida”, mi madre siempre tenía una idea para motivarme.. Esa frase -estoy aburrida-, no era algo que ella pudiera comprender. 

Entonces, me mostraba que podía cambiarle el vestido a mi muñeca. Y así, sin más, me ayudaba a coser o poner los puntos en las agujas para tejer un abrigo. 

Viendo a mi padre leer, buscaba un libro y también leía. O reunía los papeles de descarte que mi abuelo me traía de su imprenta y con ellos cubría cajas, libros o cuadernos. Siempre encontraba algo creativo para hacer en los momentos de ocio.

Los fines de semana, en la casa quinta de mis abuelos, aprendí el arte de la jardinería. Y ver cómo habían crecido las plantas de una semana a la otra, resultaba de gran motivación.

Si tengo que definir cuál fue el mejor legado que recibí de mis ancestros sin duda fue el de aprender a convertir mi tiempo en un espacio de goce. Y eso lo llevé también a la faz laboral, eligiendo siempre aquello que me daba gusto hacer.

El ocio y el negocio

Parece paradójico que la palabra negocio haya surgido de la negación del ocio. Al menos, nunca lo viví así. El origen etimológico de la palabra es contrario a la esencia misma de la negociación. 

Creo que no debe haber algo más negativo para un negociador que alejarse del ocio al negociar. Cuando el negocio deja de ser un juego, las relaciones que se forjan pierden la confianza y lo que debería ser un ganar-ganar se transforma en una lucha de egos. 

Para que un instante de ocio pueda convertirse en uno de negocio, hace falta desarrollar los atributos del artista:

  • abrir los ojos con el asombro de un niño
  • mantener la capacidad para percibir
  • y ser espontáneo, actuando de inmediato

Con estos simples consejos puedes desarrollarte como un experto negociador. Solo escucha con atención a tu interlocutor y actúa según tu percepción.

Qué hacer en los momentos de ocio

Justamente aquello que nos produzca relajación, encuentro con nuestro ser interior, inspiración o disfrute. Pintar, escribir, leer, cuidar una planta, ir al cine, hablar con un niño, peinar a una mascota, viajar, tomar fotografías, conversar con un amigo… ¡tantas cosas distintas pueden nutrir nuestros instantes de ocio!

Y es, justamente, cuando estamos en medio del verdadero ocio que ¡surgen las ideas maravillosas!

hacer del tiempo libre un arte

Sí, porque provienen de nuestro interior, ese loco lindo que todos llevamos dentro. Estoy convencida que saber disfrutar del ocio es un arte.

No es artista el que pinta lo que vende, sino el que vende lo que pinta – Pablo Picasso

Y esto puede extenderse a los diferentes oficios. Para convertirse en un artista es preciso abstraerse de las consecuencias de todo proceso y estar presente en el acto creador. 

No importa a qué dediquemos ese instante. Puede ser a la simple contemplación de la naturaleza -con foco y sin distracciones-, a conversar con alguien, leer, pintar, tejer, cuidar la tierra, jugar, bailar, escuchar música, cabalgar…

Si aprendemos a disfrutar de ese momento en total estado de concentración, creando un perfecto equilibrio entre aquello con lo que nos relacionamos y nosotros mismos, al salir del instante de abstracción, algo nuevo surgirá. 

Quizás no lo veamos de manera inmediata, pero surgirá. Puede completarse un proceso de sanación, alimentar nuestra autoestima, aparecer una idea maravillosa, surgir una nueva fuerza creadora, alimentar una pasión, incorporar una enseñanza, haber logrado ser útil a otro…

Y de cualquiera de esas nuevas experiencias puede surgir un negocio. Un negocio que no será nada más que la extensión natural de ese instante de ocio.

Si el ocio es un arte, ir del ocio al negocio es natural y divertido

El vocablo ocio es originario del latín “otium” que significa descanso o reposo.  Representa el cese o interrupción del trabajo.

Claro que, muchas veces, el ocio aparece como algo obligado: una enfermedad, la pérdida de un trabajo, una separación, un duelo…

Son instantes en los que la vida nos obliga a detenernos y todo queda suspendido. No se trata de momentos elegidos, al menos conscientemente. 

disfrutar del tiempo libre

La pérdida de trabajo o el continuo rechazo de lo que presentamos como “nuestras habilidades”, puede ser un mensaje de nuestro ser interior que nos impulsa a cambiar. La mejora que necesitamos puede ser tanto en lo profesional como en los aspectos de nuestra personalidad. 

Es por eso que si logramos convertir ese tiempo de descanso obligado en un arte, si apostamos a que el ocio es un arte que debemos alcanzar, la obra creadora surgirá. 

Aprendiendo a gozar de la enfermedad

Con el tiempo aprendí a reconocer aquellas pequeñas lecciones de vida que me dejaron mis ancestros, no solo con palabras sino con los hechos. 

No solía estar enferma. De niña pasé por alto todas las enfermedades comunes en los niños pero, cada tanto, mi garganta decía ¡silencio! Ahora puedo comprender que seguramente había cosas que no me atrevía a decir y la expresión se bloqueaba. Pero los médicos entendieron que mis amígdalas estaban de más y…¡las quitaron!

En esos días en que tocaba estar en casa, con fiebre y casi sin poder hablar, yo gozaba jugando con la bijouterie de mi madre o con su caja de botones que debía reunir, según su tipo, con un hilo de color. 

También me sumergía en las historias que contaban mis adorados libros de la Colección Robin Hood. ¡Qué antigüedad ¿no?!

No pude resistirlo y busqué algunas portadas… Pero creo que los leí tooooodos.

tiempo de ocio

Amando la palabra, a través de la lectura y la escritura, con el tiempo hice de esta afinidad parte esencial de mi trabajo. ¿Ves? Es fácil pasar del ocio al negocio cuándo se hace del ocio un arte.

Pero…¿qué es arte?

Se puede considerar un arte a toda expresión de carácter creativo surgido del ser humano. El humano se define por sus obras y puede expresar lo que siente a través de una infinidad de maneras y técnicas. 

El arte es la capacidad que tenemos de representar sentimientos, emociones o percepciones, con creatividad.

una obra de arte

¡Esto es arte!  Es una obra única, producto de un instante de ocio. Y es claro que este artista podría convertirse en un diseñador de parques y jardines ¿no? Y eso sería convertir sus momentos de ocio en su negocio.

Deseo que estas líneas produzcan alguna reacción en aquellas personas que están pasando por tiempos inactivos obligados -cualquiera sea su causa-, y comprendan que ningún momento es inútil.

Todo es para algo

Me gustaría que me contaras qué piensas sobre el ocio. ¿Lo ves como un tiempo perdido o lo usas para el disfrute y el crecimiento personal?

Te espero en la sala…

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