Empezar a escribir… Llenar una hoja en blanco, y más aún ante una prueba de Literatura, puede resultar aterrador. Aquí te cuento quien me ayudó a salir del atolladero ¡para siempre!

Deseas empezar a escribir pero escuchaste que escribir no es para todos, que hay que nacer con talentos especiales para ello. Y yo te pregunto: ¿No es lo mismo caminar o hablar?

Soy de las que cree que todo se puede aprender si le dedicamos tiempo de calidad y una atención consciente.

Porque no es lo mismo hacer las cosas con la mente dispersa, que estar 100% consciente del momento presente. Por ejemplo, en este instante, toda mi dedicación está puesta en que logres empezar a escribir. Y ahí pondré mi dedicación consciente.

Como te dije, tuve una musa inspiradora hace mucho tiempo. Yo tendría unos 14 o 15 años. Y ella era mi profesora de Literatura, materia que yo adoraba tanto como a  mi profesora. Era un ser especial, con gran dulzura y a la vez, rigurosidad.

Pero cuando escribía los titulares sugeridos para una narración, todo se ponía turbio. Los temas eran tan imprecisos como “Amanece y…”, “Llegó justo a tiempo…”, “Hoy se cumple…”, y otros tantos por el estilo. Entonces mi mente se atoraba y me quedaba mirando fijo ¡la hoja en blanco!

Pero un día surgió el milagro. Una compañera -ya no recuerdo a quién le debo el favor-, levantó la mano y se atrevió a decir: “Profesora, no sé cómo comenzar”.

Y allí surgió la respuesta mágica que me sirvió toda mi vida no solo para escribir sino para hacerlo ¡tooooodo!

La sabia profesora respondió:

¡Solo empieza a escribir!

sorpresa

———Así me sentí yo en ese momento——-

 

Empezar a escribir… escribiendo

 

¿A que no te esperabas algo tan simple?

¡Y sirve para todo lo que desees emprender!

¿Qué pasa cuando cruzar un puente te da miedo pero del otro lado hay alguien que te espera?

pregunta

Te tomas de la baranda y das el primer paso. Ves que no se cae y… sigues. ¿Cierto?

Entonces, mira la hoja en blanco como si fuera un puente que te SEPARA-UNE, con el punto que deseas alcanzar: ¡Empezar a escribir!

¿Qué es escribir sino una forma de expresar una idea?

A diario, hablas o haces gestos para lograr expresarte. ¿Por qué temer tanto, entonces, al hecho de hacerlo a través de la escritura?

Claro que no estaría mal aprovechar este momento para que te preguntes si logras el objetivo buscado cuando te expresas a través del habla.

Muchas veces no tenemos en cuenta que toda expresión tiene un camino lógico. Si te encuentras por primera vez con alguien y, sin mirarlo siquiera, te pones a hablar sin parar, todo indica que crearás una mala primera impresión.

Y ya conoces el dicho: “No hay una segunda oportunidad para dar una primera impresión”.

Pero volvamos a la expresión en sí, no importando si es oral, escrita o gestual. Cualquiera sea la manera que elijas para comunicarte, hay un orden implícito que debes tomar en cuenta.

Aquí encontrarás un pequeño ejemplo de un flujo incorrecto en la comunicación. Está fácilmente identificable ya que usé un diagrama de flujo que es lo que utilizan los programadores para visualizar mejor la mecánica de sus programas.

Analizar el camino que elegimos para expresarnos hablando, nos ayudará mucho para aplicar esas reglas, en lo que escribimos.

el circuito de la comunicación

Y esa comprobación se da cuando el receptor puede expresar con claridad lo que el emisor intentó transmitir.

Entonces, primer paso… ¡hay que darlo! Y si de escribir se trata, ese paso es colocar la primera palabra. No importa cuál. La primera que llega a la mente.

parloteo

Por ejemplo:

“Hoy me han pedido escribir sobre cómo empezar a escribir y no sé muy bien como hacerlo. Pero no quiero defraudar a quien, tan gentilmente, me propuso este tema. Por eso intentaré analizar qué hago cuando escribo”

¿Ves? Ya la hoja no está en blanco y, lo más importante, el coche arrancó, tiene combustible y se dirige hacia algún lado. Y algo llamado inercia lo mantiene en marcha.

Ya llegará el momento de ponerse a leer lo escrito, ordenarlo y quitar la basura.

¿Qué es la basura? Lo que hoy vas a encontrar en este escrito. Porque me veo obligada -para dar el ejemplo que busco-, de mostrarte “los borradores de mi mente”.

Pero claro, cuando debes escribir un artículo y sabes que el primero en leerlo será el Señor Google, te pones a ordenar un poco las cosas si deseas que alguien más llegue a ver lo que escribes.

Con el tiempo, vas poniendo ese mismo orden en todas las áreas de tu vida. Y con orden, todo se ve más claro.

Ahora le llaman minimalismo. Pero se trata de la simple limpieza llevada a todos los ámbitos. Y, el primero, debe ser el mental.

Si la mente está vacía, cuando le das una orden, se enfila rápidamente hacia el lugar que le marcas.

Cuando me senté a escribir sobre cómo comenzar a escribir, mi mundo mental solo se compuso de una mente limpia, un objetivo claro, un teclado que funciona y unos dedos que se mueven -por suerte-, sin tener que mirar el teclado.

No necesito nada más. Y eso sigue así hasta que…

Es tiempo de dejar de escribir

 

distracción

Llega ese punto en que la mente -y también el cuerpo-, necesita de una distracción.

Cuando la mosca vuela y escuchamos sus alas, es tiempo de tomar un descanso.

Yo acabo de levantarme y me preparé un café. Luego hice unos ejercicios de estiramiento, miré un poco por la ventana -llueve y hace mucho frío fuera-, y me senté nuevamente.

Llegado este punto -la distracción-, es lo mismo que detener el coche a un costado de la ruta. Mientras íbamos andando, teníamos claro hacia dónde nos dirigíamos. Pero, acaso ¿no volvemos a mirar el plano antes de comenzar a andar nuevamente?

Y otra cosa más. ¿Recuerdas lo de la inercia? Pues ¡ya no está!

Solo la voluntad de alcanzar el punto de llegada que nos propusimos, nos impulsa a continuar.

Una de mis frases favoritas, otra vez aquí. La guardo en un cuaderno que creé a los 16 años.

La voluntad sumada al entusiasmo

La encuentras en Pinterest

¡Ahora toca ponerle voluntad!

Porque ya no tenemos muy presente el porqué nos habíamos sentado a escribir. Al menos, perdimos el impulso inicial. Posiblemente solo nos quede el recuerdo de lo que nos hemos propuesto, de la palabra dada. De ese contrato que, antes que con el otro, hicimos con nosotros mismos.

Y yo hoy hice el siguiente contrato conmigo misma:

“Voy a escribir sobre cómo salir de la hoja en blanco y empezar a escribir”.

Pero, sigamos…

Qué hacer cuando sentimos que terminamos de escribir

Te cuento que todavía no leí una sola palabra de lo que escribí. Todo este tiempo dejé que las palabras fluyeran naturalmente. Pero ahora toca ponerle la firma a este contenido y te contaré lo que voy a hacer.

1 – Corrección ortográfica

Para mí es imprescindible para comprender un escrito. Cuando tiene errores, se me cierra la mente y no logro captar el contenido.

2 – Poner orden en el texto.

Todo relato, toda expresión, oral o escrita, primero debe contener una intención. Si no sabemos lo que vamos a decir ¿para qué hablar? Lo mismo con escribir.

Entonces…

  • Establecer el objetivo
  • Verificar que la estructura lleve un camino lógico.
  • Analizar el contenido y desechar lo irrelevante.
  • Descubrir si el objetivo se ha logrado, al menos medianamente.
  • Dar las gracias por la atención -esto aplica para mí pero no es general-, y despedirse hasta la siguiente vez.

Claro que estoy hablando sobre cuál es el modo que uso para escribir este tipo de textos. Aunque no es la misma dinámica que uso cuando escribo contenidos que deban ser previamente investigados y corroborados. Pero así se empieza a escribir.

Acabo de contabilizar 1373 palabras. Es momento de iniciar el trabajo de depuración del que te hablé.

Ahora me puedo encontrar con que creé párrafos de más de 300 palabras y el Yoast Seo me indica que debo colocar títulos intermedios. O que tengo frases de más de 20 palabras o…¡pufff! Toca afinar la punta del lápiz.

Analizando el SEO o cómo tener presencia en los buscadores sin tener que pagar por ello

Es lo que me tocará hacer al momento de subir este contenido a mi blog. Si aún no comprendes de qué se trata, te lo cuento solo con una gráfica.

SEO

En otro momento hablaremos de este tema, controvertido y fascinante. Sintéticamente, se trata de optimizar el contenido de forma que aparezca en los buscadores sin necesidad de que gastemos en publicidad.

Y eso, para mí, si va unido a un contenido ameno, me parece todo un arte. Aunque no todos piensen igual, creo que los desafíos estimulan la excelencia.

Y si tenemos en cuenta que los que crean los algoritmos -¡otra palabra extraña!- de los robots, son humanos que analizan las pautas de comportamiento de otros humanos, solo se trata de que analicemos las nuestras y veremos que no cuesta nada acertar.

¿Acaso hoy no te conté en qué momento necesité un descanso? Pues de eso se trata la optimización de contenidos, o SEO. Percibir los tiempos de atención de los lectores y crear un contenido de fácil lectura y con las pausas que la mente y el cuerpo necesitan.

Y esto indica que es tiempo de despedirme. Pero como no creo en las casualidades y sé que corresponde atender las coincidencias, te mostraré lo que me acaban de mandar hace unos minutos. En cuanto lo escuché -me tomé otro descanso-, supe que era la manera con la que debía despedirme.

 

Si el objetivo de dejar de temer a la hoja en blanco se cumplió, ya me lo contarás en los comentarios. Que también son espacios en blanco… ¡y que hay que atreverse a llenar!

¡Te espero!

 

Comparte en las redes