Hablando de hábitos… ¿Alguna vez te preguntaste el porqué el tiempo, para algunos, parece rendir más que para otros? ¿Por qué algunas personas triunfan y otras no, teniendo similar preparación?  ¿Lo conversamos?

Hablemos de hábitos

Hablando de hábitos y de cómo crear los buenos sin morir en el intento

Cuando hablamos de hábitos estamos hablando de una conducta repetida regularmente, que es prácticamente inconsciente. Es una dinámica aprendida que, por lo general, creamos en los primeros 6 o 7 años de vida.

Los hábitos nos ayudan a no tener que ocupar nuestra mente pensando en cada acto que realizamos y también, a consumir menos energía.

Sería inimaginable el tener que tomar consciencia de lo que implica el levantarse de una silla o lavarse los dientes cada vez que necesitamos hacerlo.

Pero también hay que reconocer que una vez que adoptamos un hábito es bastante difícil cambiarlo.

Mi padre solía ubicarse a mi lado cada vez que yo enjuagaba un vaso y me contaba de qué manera lo hacía él para evitar gastos superfluos de agua o detergente. Y no me gustaba demasiado.

Mi mente se ponía a la defensiva, porque ya había creado ese hábito y no tenía ganas de hacer el esfuerzo de cambiarlo.

Estaba en mi espacio de comodidad y ni siquiera deseaba cuestionarme si era el espacio más conveniente.

Hablando de hábitos buenos y de los otros

Solo hay dos tipos de conductas habituales: las que te benefician y las que te perjudican. A las que son beneficiosas las solemos llamar buenos hábitos y a las perjudiciales, malos hábitos.

Alcanzar y mantener un estado de bienestar, una vida saludable, no es fácil y el tipo de hábitos que tengamos tiene mucho que ver.

Si fuimos creando hábitos saludables, nuestra vida se desarrollará, fácilmente, en un estado de bienestar. Pero si tomamos costumbres que nos perjudican de una u otra forma, pasaremos por todo tipo de malestares.

Lo que llamamos enfermedad, es una reclamación que nos hace nuestro cuerpo para mostrarnos que estamos haciendo algo que nos perjudica. O, quizás, no estemos haciendo lo que nos beneficia.

Muchas veces elegimos la comodidad, la pereza y muchas otras costumbres que van deteriorando nuestra estima y buen ánimo.

Hablemos de cómo y cuándo se adquieren los hábitos

Como dijimos, los hábitos son conductas que se realizan automáticamente y de forma inconsciente. Al igual que el comer o caminar, empezamos a crear conductas habituales en los primeros momentos de nuestra vida.

Si contamos con educadores que nos supieron ayudar a armar rutinas beneficiosas, las continuaremos sin esfuerzo.

Estas conductas, aprendidas desde temprana edad, tienen que ver con hábitos alimenticios, de higiene, lúdicos, sociales y del manejo del tiempo.

Desde muy pequeños, los niños están capacitados para generar una disciplina favorable para su bienestar. Por lo general, la aprenden en el núcleo familiar.

Las demás etapas, las que tengan que ver con el estudio, las relaciones sociales, lúdicas o de trabajo, no son más que la repetición, en distintos ámbitos, de las rutinas creadas en los primeros años de la vida.

buenos hábitos de salud

De ahí la importancia de crear nuevos buenos hábitos.

Para qué sirven los buenos hábitos

La formación de buenos hábitos nos facilita la vida. Nos proporciona libertad y flexibilidad mental ya que permiten que hagamos ciertas actividades en piloto automático. Al mismo tiempo, la mente puede conectarse con asuntos más urgentes o más trascendentes.

¿Te imaginas lo que sería tener que estar mirando dónde ponemos los pies o las manos mientras conducimos? No podríamos observar el camino o las señales de la ruta.

Hay conductas que debemos convertir en hábito, para nuestro bienestar. Pero, en ¡buenos hábitos!

Hablando de hábitos en el estudio

Según un informe realizado por la Universidad de Granada  “los hábitos de estudio son el mejor y más potente predictor del éxito académico, mucho más que el nivel de inteligencia o de memoria”.

Para un buen rendimiento es imprescindible haber aprendido a hacer un buen uso del tiempo.

El interés por lo que se está aprendiendo es fundamental. Despertarlo depende mucho de los planes de estudio, de los docentes a cargo y del uso de herramientas que colaboren con el aprendizaje.

Y no siempre tienen que ser tecnologías de alto costo. El componente lúdico ha demostrado ser un aliado que actualmente están recuperando las herramientas tecnológicas.

creado buenos hábitos

Saber diferenciar lo importante de lo urgente -si bien no importante-, ayuda mucho en el buen desempeño académico.

En el libro de Stephen Covey ,  “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva”, hay un capítulo dedicado a este tema. Aprenderás cómo definir cada una de las tareas de tu agenda, y a distinguir el tiempo que pierdes en lo «no urgente ni importante».

Es un imperdible que no dejarás que salga nunca de tu biblioteca.

Definir el mejor lugar y momento del día para estudiar y constituir una rutina es armar un hábito. Y, otra vez, el entusiasmo debe ir unido a la voluntad.

Conocer los propios tiempos de concentración y alternarlos con momentos de ejercicio o esparcimiento también contribuyen a mejorar el rendimiento.

Hablando de hábitos sociales

Si hablamos de obtener una vida de bienestar, no podemos olvidar la contribución que tiene para nuestra salud, el saber crear y mantener buenas relaciones sociales.

La neurociencia está haciendo grandes aportes al respecto y ya son muchos los médicos que se han convertido en referentes y comunicadores de esta verdad comprobada científicamente.

Las personas que se mantienen relacionadas con un entorno favorable, llevan una vida más saludable y longeva que las que permanecen en soledad o se relacionan con dificultad.

Los adultos mayores que mantienen una vida intelectual, social y hasta deportiva activa son más útiles a su comunidad y su entorno familiar.

Hablando de hábitos de trabajo

El trabajo es todo aquello que creamos a través de nuestra dedicación creativa.
Si aprendemos, desde niños, a gozar de las tareas que debemos realizar para sostener nuestra vida, seremos, con el tiempo, adultos felices.

Para un niño, el juntar sus juguetes cada noche antes de ir al dormir, puede ser un momento más de juego o un esfuerzo inmenso. Y todo depende de cómo lo haya aprendido a realizar. Y otra vez, hablamos de crear buenos hábitos desde la niñez.

Vuelvo a hacer referencia a la faz lúdica que debiera contener toda experiencia de vida. Cuando mis hijos eran pequeños, cantábamos mientras juntábamos los juguetes.

“A guardar, a guardar, cada cosa en su lugar” …y lo hacíamos como una continuación del juego.

Y tú… ¿Gozas de tu trabajo?  🤔

soy yo quien pregunta

Hablando de hábitos de higiene

Cuando se habla de higiene, por lo general pensamos en la del cuerpo y en tener la ropa limpia. Pero hay otro tipo de higiene que también tiene importancia en nuestro bienestar.

Mantener limpio y ordenado el lugar de estudio o trabajo tiene una relación directa con  bienestar, salud y rendimiento. Los ruidos excesivos también afectan la higiene mental.

En síntesis, para gozar de un estado de bienestar, es necesario mantener el cuerpo, la mente y el espíritu limpio.

Los hábitos de una organización saludable

Toda organización, ya sea familiar, cultural, educativa o empresarial, es un organismo viviente que puede estar sano o enfermo.

Las condiciones laborales han cambiado bastante. Ahora las empresas tomaron consciencia que mantener felices y saludables a sus colaboradores, influye en el rendimiento y la productividad.

La música, un espacio para la socialización o un momento de descanso que puede resultar de inspiración, son cosas que las nuevas empresas sostienen en sus políticas.  Como en todos los ámbitos donde nos toque relacionarnos, volvemos a la misma conclusión:

Si incursionamos en la vida de muchos hombres y mujeres que dejaron grandes huellas en la humanidad encontraremos, como punto en común, un número mayor de fracasos que de éxitos.

Lo que diferencia a las personas exitosas del común de los mortales, es su capacidad para considerar experiencia, lo que para muchos es un fracaso. Todos ellos supieron cambiar de ruta hasta alcanzar la meta. Y, otra vez, hablar de hábitos beneficiosos es lo que hace la diferencia.

Libros que me ayudaron a crear algunos buenos hábitos

Quiero compartir contigo tres libros que me aportaron conceptos que se incorporaron a mis hábitos personales.

Uno de ellos es Los Cuatro Acuerdos, del Dr. Miguel Ruiz. Los podría enumerar pero no te estaría ayudando. Estimularía tu pereza y puede que te quedaras solo con la síntesis.

Te recomiendo no solo leerlo, sino estudiarlo. Y algo más. Ponerlo en práctica. Hay estudios que confirman que se incorpora un nuevo conocimiento cuando se lo aplica.

Y hay un último estadio: Cuando se enseña lo que se aprendió y el que recibe la enseñanza logra realizar todo el proceso cognitivo, recién ahí se completa el proceso de la comunicación.

El Dr. Miguel Ruiz logró, a través de sus enseñanzas que yo las aplicara en mi vida. Y son enseñanzas que conducen hacia la libertad.

Y, hablando de hábitos, gracias a estas enseñanzas, pude fortificar el buen sentir, el buen pensar y el buen decir. ¡Te lo recomiendo!

Mi segunda sugerencia es el libro Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva, de Stephen Covey, que ya nombré más arriba.

Con este libro incorporé un cuadro de acción que me permite saber exactamente qué hacer en esos momentos en los que todo parece urgente, menos tú. Cuando sientes que te han tomado de los brazos y las piernas y cada quien tira para su lado.

Cuando pasa eso, me detengo, busco con qué escribir y pongo cada cosa en el cuadrante adecuado. Lo hago en segundos. Pero a partir de ese momento, la calma vuelve y todo se resuelve como corresponde.

Y mi tercera sugerencia es Padre Rico, Padre Pobre, de Robert Kiyosaki. Es muy conocido y es posible que lo hayas leído. Pero te diré porqué me dejó una marca.

Kiyosaki habla de manera muy sencilla de asuntos que suelen parecer complejos. Habla de Libertad Financiera. No habla de dinero. Habla de mentalidad.

Y si lo que buscas es un mentor que te pueda llevar de la mano, paso a paso, en este Seminario Virtual encontrarás a muchos expertos en el camino de la transformación que te acompañarán a descubrir lo mejor de ti.

Y si tienes la suerte de ver este mensaje antes del 4 de octubre de 2021, podrás ACCEDER GRATIS para crear tu propio Mapa de Autodescubrimiento.

Con la ayuda de esta gran herramienta llamada ENEAGRAMA, lograrás ordenar tus emociones, crear hábitos saludables que te permitan tomar decisiones inteligentes, sentirte motivado y ser productivo. 

Si deseas descubrir una mejor versión de ti ¡te lo recomiendo!

Moraleja de todo esto

Los buenos hábitos nos llevan a una vida de Libertad. Y la libertad es el resultado de la coincidencia entre lo que sentimos, pensamos, decimos y hacemos.

Deseo que juntos, podamos recorrer el camino del buen sentir, el buen pensar, el buen decir y el buen hacer.

Si tienes alguna historia que pueda ilustrar cómo lograste adquirir buenos hábitos de vida y de qué manera te ayudaron a alcanzar tus metas, por favor, escríbela para que sirva de estímulo e inspiración.

¡Será un aporte bienvenido! 🤗

Más tarde vuelvo para leerla.

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