La Oficina en Casa

Si estás pensando en trasladar el trabajo a casa, es bien importante que resuelvas, antes, el tema del espacio donde lo desarrollarás.

En una primera instancia y con las prisas por entusiasmo o porque te han despedido de tu empleo, es posible que te conformes con lo mínimo: un ordenador y poco más.

Quizás comiences a desarrollar tus tareas desde la cama, entre un café mal bebido y el olor a dormido. Pero si tu idea de negocio es algo serio, pronto verás que necesitas contar con más.

Un Plan

El mobiliario correcto

La tecnología adecuada

Claro que no es lo mismo si vives solo que si compartes la casa con otros. Pero aún si todo el espacio te pertenece, es importante que pongas cada cosa en su lugar y distribuyas correctamente tu tiempo.

En una ocasión, visitando una casa que estaba a la venta, me llamó la atención una pequeña construcción -parecía una casa de juguetes-, en medio del jardín.
Las ventanas miraban hacia la casa. Estaba ubicada a pocos pasos de la entrada posterior, pero perfectamente cerrada ¡y sellada! a todo sonido exterior.

La empleada de la inmobiliaria me dijo que “el señor trabaja en casa” y se construyó ese espacio para poder estar… sin estar.

Morí de ganas de verla y entré. El espacio justo. Pequeña, pero con toda la tecnología reunida en una mesada en forma de U. Las paredes de cristal, y con vistas a la casa y al jardín. ¡Hasta un teléfono interno para recibir llamadas desde la casa! Porque la familia estaba entrenada para conectar con él solo de esa manera.

Claro, seguramente, tendría también el móvil silenciado…

Esto mismo se puede replicar en una casa o un piso. Solo se trata de saber delimitar el espacio y los tiempos.

Al hablar de espacio, no me refiero solo al espacio físico sino también al espacio energético.

Pero… ¿qué significa esto?

Que podemos estar encerrados en un búnker, pero si tenemos un televisor encendido, el móvil y el ordenador con las notificaciones activadas, dejamos abiertos los canales para ser interrumpido en cualquier momento.

¿Y, de qué sirve una puerta cerrada si cualquiera la puede abrir sin siquiera llamar…?

Hace muchos años que trabajo desde casa y lo probé casi todo: Trabajar desde el salón con solo una biblioteca desmontable haciendo de marco a la mesa de trabajo, en una habitación a puerta cerrada y hasta en un espacio solo para mí.

Y el mejor mensaje que puedo dejarte es que desarrolles hábitos saludables de trabajo. Y de eso también vamos a conversar.

En este espacio de mi casa virtual podrás encontrar algunos secretos que me han permitido mantenerme activa “a pesar de…”. La frase la puedes terminar con lo que sea tu experiencia personal.

Si buscas alcanzar y sostener el estado de bienestar en tu vida, son muchos los factores a tomar en cuenta. Pero creo que hay uno intransferible, cual es, que tu energía sea siempre creativa.

Te invito a recorrer esta parte de la casa. Y, como siempre, deja tus comentarios y las ideas que desees aportar.

shares